Azoteas verdes

“Techos verdes”, “naturación de azoteas” o “Green roofs” son conceptos que básicamente se refieren a tener un jardín en el techo o terraza de su inmueble. Es un sistema que permite cultivar sobre una losa cualquier tipo de vegetación; desde pasto hasta un árbol. Tener un techo verde en su hogar o lugar de trabajo tiene grandes beneficios medioambientales, sanitarios y económicos. Se pueden instalar techos y muros verdes casi en cualquier superficie ya sea plana o inclinada, previo estudio de las condiciones.

En los últimos años esta practica viene siendo muy corriente en multitud de países, incluso en Toronto, E.E.U.U., una nueva legislación obliga al acondicionamiento de las azoteas en todos los edificios de nueva construcción.

Entre algunos de los beneficios podemos destacar:

Reducción del efecto isla de calor.

Un espacio de ocio y esparcimiento donde los vecinos de la comunidad pueden gestionar su propio jardín o huerto.

Aporta un valor añadido al edificio de cara a la venta.

Requiere menos tiempo de instalación y precio respecto a un muro vegetal.

El siguiente artículo ha sido documentado y traducido conjuntamente entre Sinergia 3 y Paisajismo Urbano

Si está interesado en cualquier modalidad de jardín contacte con nosotros para la elaboración de una memoria explicativa y presupuesto.

Beneficios de las paredes verdes y techos ajardinados

Un Techo Verde puede ser considerado como un material de aislamiento. La eficiencia adiabática (elementos que impiden la transferencia de calor con el entorno) de aislamiento se mide, por el valor de la resistencia térmica de materiales y su espesor. Pero estas medidas no se aplican a un techo verde.

La eficiencia del aislamiento de un suelo seco es aproximadamente de 1/3, en comparación al uso común de los materiales de aislamiento. Sin embargo, si el contenido de humedad aumenta su eficiencia de aislamiento también se incrementa.

En el gráfico se pueden apreciar los efectos del sol entre un suelo seco y otro húmedo de 100 mm. de espesor. Observamos que el calor conducido a través del suelo seco es sorprendentemente alto. Si lo comparamos con un suelo que posea algo de cobertura vegetal y un bajo contenido de agua, no se produce una resistencia eficaz al calor.
La superficie que posee tierra húmeda está cubierta de vegetación. Una gran cantidad de calor latente es reflejado por la superficie de la vegetación, y por lo tanto proporciona una mayor resistencia al calor. El grosor de las flechas representan el calor latente en cada diagrama suponiendo una representación de la proporción de calor transferido fuera de la cubierta. Con el suelo húmedo, el calor que llega al suelo se reduce.

Tal y como se aprecia en la figura, en el suelo de 25 mm. (seco) los resultados son prácticamente idénticos. Esto se debe al bajo contenido de agua en el suelo que no prevé la evaporación suficiente para consumir el calor.

Las bases de suelo inferiores o igual a 25 mm. que no se encuentran regadas, no proporcionan una eficiencia adiabática suficiente. La deficiente cobertura de plantas en la superficie favorecen la conducción de calor en el edificio. Este hecho se denomina “Fenómeno de Inversión”. Esto se debe a la falta de cobertura vegetal sumada a la incapacidad del suelo de apoyar a las plantas sanas.Los suelos expuestos a la oscuridad, tienen un valor de conducción de calor más alto que en las zonas despejadas.

Sin embargo, cuando un sistema es de regadío la temperatura desciende considerablemente (gráfico). Una base de plantas sanas en el suelo y la evaporación del agua, provocan un enfriamiento en la superficie. Profundidades mayores a 200 mm. no ofrecen aumentar significativamente el efecto adiabático.

El espesor de la cubierta de los techos y el aislamiento de los edificios también son importantes. En una cubierta gruesa o con un aislamiento de espesor superior a 300 mm., la adición de un techo verde no proporciona casi ninguna resistencia al calor .

En el clima correcto, el efecto adiabático de un techo verde es significativo, y puede eliminar la necesidad de aire acondicionado. Sin embargo, para realizar estimaciones precisas de ahorro de energía se deben realizar respecto al contenido de agua del suelo en un momento determinado.

Variación de temperatura en sistemas que poseen techos verdes

Fuente: Profesor Hiroyuki Yamada

Paredes verdes

Durante el verano, las paredes crean un aumento de las temperaturas (en invierno ocurre el efecto contrario) dentro de los edificios aumentando la demanda de sistemas de refrigeración, consumiendo más energía. Una pared verde puede reducir la temperatura hasta 10 °C cuando está cubierta de plantas y el suelo se encuentra húmedo. En 1979 una investigación llevada a cabo por Akira Hoyano (Profesor del Instituto Tecnológico de Tokio), un pionero de la arquitectura pasiva y de bajo consumo, reveló que la energía térmica que pasa a través de un pared verde, fué significativamente menor que en un muro de hormigón.

El Gobierno de la Ciudad de Tokio realizó un estudio para medir los efectos de las paredes verdes sobre el efecto en las ciudades y en esencia, confirmar los hallazgos del profesor Hoyano. Fueron capaces de deducir la importancia de las paredes verdes en la refrigeración de los edificios y la lucha contra el efecto “isla de calor”.

Las pruebas que se realizaron se muestran en el gráfico. Se descubrió que las paredes verdes reducen la temperatura hasta en 10 °C . También se concluyó una reducción en la transferencia de energía en un edificio de ~ 0.24kWh/m2. Esto es aproximadamente 60% menor que la de un techo verde. Los cálculos tomados en la pared verde dependen en gran medida de la dirección, el ángulo del sol en su región local, y muchos otros factores que hacen que el cálculo de ahorro de energía sea un trabajo complejo.

Ejemplos de paredes verdes

A continuación mostramos la evolución de una pared verde realizada en interior.

Las fotografías pertenecen a trabajos realizados por Paisajismo Urbano. Si quiere contactar con nosotros ante cualquier duda o cuestión info@sinergia3.com.