Jardines Verticales
Sinergia 3, distribuidor de Paisajismo Urbano, ofrece una nueva manera de integrar la naturaleza en entornos urbanos ya sean fachadas, tejados, paredes o lugares , aparentemente, no aptos para el crecimiento de plantas.
Parece que algo está cambiando en la manera de edificar y distribuir los espacios ciudadanos. Tras el boom inmobiliario y la irracionalidad arquitectónica sufrida en España (estructuras que no se integran en el paisaje, recalificaciones urbanísticas salvajes y usurpadoras de lugares que pertenecen a los ciudadanos), la arquitectura bioclimática está tomando cada vez más importancia.
Una corriente constructiva que viene pareja con los nuevos hábitos de respeto al medio ambiente y el ahorro: uso generalizado del transporte público, los vehículos híbridos y eléctricos, las nuevas normativas de edificación sobre ahorro energético y, sobretodo, el hastío de los ciudadanos por un modelo urbano caduco.
Un jardín vertical, grosso modo, consiste en una estructura sobre la cual van adosadas unas especies vegetales determinadas (las más adecuadas según las condiciones climatológicas) formando una “alfombra verde autosufuciente” que no solo mejora estéticamente el entorno, sino que aporta multitud de beneficios.
El principio de este arte consiste en tapizar muros y tejados con plantas que crecen sin ningún tipo de suelo, como hacen las epifitas, musgos, líquenes, orquídeas, helechos y bromelias, también llamadas plantas aéreas que usan de soporte a otras especies en lugar de enraizar al suelo. Para ello empleamos fibras sintéticas específicas adosadas a bastidores.
El uso de la arquitectura bioclimática no es nuevo, una de las siete maravillas del mundo antiguo eran los jardines colgantes de Babilonia. Siglos más tarde, la cultura vikinga cubrió el techo de sus hogares con pasto.
